Cada día

Claudio Gutiérrez


          Cada día, al despertar,
          encuentro mis ojos y mis manos
          esperándome.
          Cada día
          sonidos y colores
          salen a recibirme,
          impecables.

          Las fibras de los músculos
          me reconocen
          –canes que huelen a su dueño
          a distancia–
          y se flexan, transparentes,
          ante la orden amorosa
          de la primera caricia.

          Cada día
          las cuerdas vocales me obedecen
          –instrumentos musicales–
          cuando saludo a mi amada
          con un beso
          y un "buenos días".

La Josefina, marzo 1990


Copyright © 1997 Claudio Gutiérrez