¿Por qué Costa Rica es diferente?


Claudio Gutiérrez



A los costarricenses nos gusta la idea de que nuestro país es diferente de otros países de América Latina. Pero ¿qué es lo que podría haber de diferente aquí con respecto a esos otros países? He aquí una explicación de sobremesa, simplista aunque básicamente correcta, que me agrada presentar a visitantes del extranjero.

Había una vez una selva primaria, húmeda y sin nombre, en el pequeño centro de una gran cruz formada por dos inmensas masas de agua (NE/SO) y dos inmensas masas de tierra (NO/SE).

Las dos masas de tierra estaban pobladas por dos poderosas culturas: Mayas al NO e Incas al SE. La selva sin nombre, interpuesta entre ellas, funcionaba como "tierra de nadie" o parachoques entre dos grandes imperios que no querían pelear entre sí.

Las dos masas de agua (Océano Pacífico y Océano Atlántico) producían cada año, bajo el sol tropical, enormes nubarrones que chocaban sobre la selva sin nombre interpuesta entre ellas. Se producían así regularmente lluvias torrenciales que fecundaban la "tierra de nadie" con feracidad inaudita.

Un día desembarcaron en la selva feraz unos españoles muy valientes que la recorrieron varias veces, de mar a mar. Los rapaces de entre ellos decidieron que la selva húmeda sin nombre era un lugar espantoso: no tenía ni oro ni plata, ni poblaciones concentradas en grandes ciudades a quienes explotar bajo el pretexto de salvar sus almas. Desilusionados, se marcharon hacia otros parajes, al norte y al sur, donde según se cuenta encontraron lo que andaban buscando y sus descendientes viven todavía hoy felices y contentos. Unos pocos de entre ellos, sin embargo, los que amaban trabajar con sus propias manos y aborrecían explotar a los demás, se enamoraron de la tierra feraz y sentaron sus reales en la húmeda selva de nadie que pasó entonces a ser de ellos con el sudor de sus frentes.

Este grupo de fundadores, seleccionados naturalmente por su dedicación al trabajo, a la paz y al individualismo, creó con el tiempo una nación dedicada a la libertad, la igualdad y el respeto de los derechos del hombre de la cual estamos muy orgullosos los costarricenses. A ella han sido atraídos muchos nuevos colonos de todas las etnias que, como los padres fundadores, aman la naturaleza y prefieren el trabajo honesto a la rapiña y la explotación de otros seres humanos.

Copyright © 2001 Claudio Gutiérrez