¡Qué estúpidos
nosotros!
Vivir solos los dos
como si hubiéramos muerto.
Como si el tiempo, de suyo breve,
se hubiera agotado ya
y no hubiera más montañas ni mar,
ni viento, ni selva, ni nubes,
ni aguacero feraz ni sol hirviente,
ni sonrisa, ni voz.
¡Qué estúpidos
nosotros
que estando vivos
nos portamos como si hubiéramos muerto,
los dos como viudos del otro!
Copyright © 1997 Claudio Gutiérrez