Me gustás ahí sentada
–Señora, quedémonos aquí.
Pero suena el teléfono otra vez
silenciosa e inmóvil
parte de mi vida
espacio mío envolvente
tiempo detenido que acaricio.
Erijamos dos tiendas, una para Vos
y otra para Moisés y Elías–
y vuelve a recordarme ingrato
que formás parte también
de muchas otras vidas.
Copyright © 1992-
1999
Claudio Gutiérrez