Un mem llamado Internet

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La Internet, uno de los memes constitutivos de la era de globalización de la cual disfrutamos, es un invento a la vez tecnológico y social. En su forma actual, consiste en una "red de redes", resultante de la interconexión de una multiplicidad de redes de computadores, de diseño arbitrario. Su factor común, que sirvió de base a la primera red y que subyace a todas las subredes actuales, es la tecnología del enrutamiento por paquetes (packet switching, en inglés). Tal tecnología contrasta fundamentalmente con la de circuitos telefónicos en cuanto no mantiene una identidad de proceso por el lapso de la comunicación. Por el contrario, divide la información en pequeños trozos que son enviados consecutivamente pero con independencia unos de otros y cada uno con su etiqueta de dirección y número de orden. Tales paquetes se enrutan por el camino más prometedor a partir de cada nodo del recorrido por la red y se ensamblan de nuevo de acuerdo a sus números de orden al arribar al nodo de destino. Tal tecnología realiza la fantasía más descabellada de una familia atrapada en un embotellamiento automovilístico: ¿por qué no transformar mágicamente su autómovil en, digamos, 10 diferentes motocicletas que se escurran cada una por diversos atajos y volver a ensamblarse el automóvil justo enfrente del punto de destino? El aspecto social de este impresionante mem, un fuerte candidato a ser reconocido como el más importante del siglo XX, comenzó a explorarse ya al comienzo de los años sesenta, en una serie de memos de investigación sobre una "red galáctica" producidos por J.C.R. Licklider, profesor del MIT. A esta elucubración social, sin embargo, había precedido ya la ideación de los medios técnicos para realizar tal red universal.

En efecto, Leonard Kleinrock, también del MIT, había publicado en julio de 1961 el primer artículo sobre enrutamiento por paquetes. Su colega Lawrence G. Roberts, trabajando conjuntamente con Thomas Merrill, logró al año siguiente conectar una computadora del MIT con otra en California, experimento que demostró la factibilidad de que dos computadoras trabajaran interconectadas a larga distancia, intercambiando información conforme la fueran necesitando. El experimento demostró también que el sistema de circuitos telefónico era inadecuado para la tarea. A fines de 1966, Roberts se incorporó al DARPA (Defense Advanced Research Project Agency) y ahí desarrolló rápidamente un plan para construir ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network), la red precursora de Internet. Consistiría en una amplia WAN (Wide-Area Network) llamada a servir de campo de ensayo para nuevas tecnologías de red, coordinando a muchas universidades y centros de investigación sin intromisión alguna de su auspiciador, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El plan elaborado por Roberts se publicó en 1967. En el congreso en que se conoció este trabajo salió a relucir que las investigaciones del MIT se habían estado realizado paralelamente con investigaciones independientes, en el Reino Unido, de las corporaciones RAND (desde 1962) y NPL (desde 1964), sin que ninguno de los tres grupos estuviera enterado de las actividades de los otros. A partir de entonces los tres grupos se unieron. Con el financiamiento de DARPA , se sacó a licitación pública el desarrollo de los primeros componentes electrónicos de la primera red, conocidos como Interface Message Processors (IMP), licitación que ganó un grupo de Bolt Beranek and Newman (BBN) en Boston. Entretanto, otros grupos de investigadores se dedicaron a desarrollar y optimizar la topología y la economía de la futura red.

Dado el trabajo germinal de Kleinrock sobre enrutamiento de paquetes, su grupo en UCLA fue escogido para constituirse en el primer nodo de ARPANET. En setiembre de 1969 se instaló ahí el primer IMP, quedando así conectado el primer computador anfitrión (host en inglés) de la primera red. El segundo nodo se estableció en SRI (Instituto de Investigación de Stanford) y un mes después fue enviado el primer mensaje desde el laboratorio de Kleinrock hasta el SRI. Dos nuevos nodos se añadieron en seguida, la Universidad de California en Santa Bárbara y la Universidad de Utah. Así, a fines de 1969, ARPANET comenzó a existir. Desde el primer momento sirvió como instrumento de investigación, en relación con su propio desarrollo y con toda clase de otros proyectos científicos. En octubre de 1972, en la Conferencia Internacional de Comunicación por Computadora (ICCC), se hizo la primera presentación pública de la tecnología de redes. También en 1972 se introdujo la primera aplicación "caliente" de ARPANET: el correo electrónico. Ray Tomlinson de BBN escribió el software básico para enviar y recibir mensajes, mientras que Roberts cubrió las necesidades de listar, leer selectivamente, reenviar y responder mensajes. Con esto despegaba una herramienta, el e-mail, que constituiría la más importante aplicación de Internet por más de un decenio. (LEINER 00) En 1979 y 1980, en mis primeras visitas a MIT, la Universidad de Edimburgo, SRI, la Universidad de Stanford y la Universidad Carnegie Mellon, pude observar a los practicantes de la inteligencia artificial intercambiando información entre ellos, mostrándose recíprocamente memos técnicos y, en general, coordinando y haciendo progresar su trabajo. Tales intercambios caracterizarían la comunicación entre los investigadores informáticos durante el siguiente decenio, como pioneros de una nueva era en la forma de relacionarse de los académicos. Pocos meses después, al incorporarme como profesor a la Universidad de Delaware –uno de los inmediatos siguientes nodos de la red–, tuve la satisfacción de adquirir mi propia "dirección ARPA" que todavía ostentan algunas de mis viejas tarjetas de visita.

Internet descansa en el principio de "arquitectura abierta" que deja a cada red individual en libertad de hacer su transmisión interna por los métodos que considere más convenientes. Solo se impone el respeto a ciertos "protocolos" (1) que posibilitan el intercambio eficaz de mensajes entre cada par de redes. Tal libertad ha fomentado el progreso tecnológico, ya que cada red ha podido experimentar con diseños propios y los que han resistido la prueba del tiempo han podido ser emulados por otros grupos. Han quedado demostradas las ventajas de la libertad de experimentación e intercambio de información, así como la posibilidad de funcionar y desarrollarse sin autoridad central, más allá de la necesaria para coordinar la adopción y mantenimiento de protocolos. La idea de la arquitectura abierta fue introducida originalmente por Robert E. Kahn en 1972, creador del protocolo que eventualmente llegó a llamarse "Transmission Control Protocol/Internet Protocol", el famoso TCP/IP con que todos configuramos hoy nuestras computadoras personales para poder entrar a Internet. Este protocolo se basa en las siguientes cuatro reglas fundamentales:

Estos sencillos principios que hacen hoy posible la comunicación –sin acción central– entre millones de computadoras esparcidas por todo el mundo y operadas por personas de las culturas más diversas, bien podrían servir de modelo para otras relaciones de la sociedad como un todo. Su traducción a un contexto político es trivial y podría contribuir a un nuevo enunciado de los ideales liberales apropiado para el siglo XXI: respeto a la autonomía del individuo y a los grupos de base, confianza en las iniciativas individuales, no intervención del Estado en asuntos privados, reducción del aparato gubernamental al mínimo. El éxito de estos principios en la comunicación electrónica podría usarse como estímulo para establecer y mantener parecidos "protocolos políticos" que aseguraran un Estado eficiente y justo en el mundo de hoy. Tales protocolos políticos podrían abarcar el comercio internacional, la circulación de personas, la circulación monetaria, la tramitación de leyes, la administración de justicia, las relaciones de las personas y empresas entre sí y con el gobierno, etc.

La motivación original de ARPANET fue la de compartir recursos escasos entre los investigadores científicos. Básicamente se pretendía intercambiar archivos (como por ejemplo memos o apuntes entre colegas) y poder operar en forma remota supercomputadoras muy caras existentes en unos pocos centros de investigación. Sin embargo, como señalamos, el correo electrónico se convirtió pronto en una muy exitosa aplicación de Internet. El e-mail cambió rápidamente la naturaleza de la colaboración entre científicos primero, recientemente también entre personas de negocios, y hoy por hoy cada vez más la comunicación interpersonal ordinaria. Esto constituye una excelente ilustración de una característica fundamental de la tecnología, heredada de igual propiedad de la vida orgánica misma: la capacidad de encontrar usos importantes no anticipados por sus inventores originales. Fue facilitado porque los creadores de Internet no la diseñaron pensando en una sola aplicación, sino como una infraestructura general sobre la cual podían montarse las aplicaciones más variadas. Otra prueba de esta flexibilidad intrínseca ha sido la aparición más recientemente de la World Wide Web, la famosa triple W, que ha hecho posible la mayor explosión de conocimiento escrito al alcance de todos.

Notas

Nota 1: El sentido más primitivo de la palabra "protocolo" tiene que ver con las relaciones diplomáticas. En efecto, entre dos naciones independientes –con sus propios usos, costumbres y valores– el intercambio de embajadores plantea problemas serios. ¿Cómo estar seguros de que algo que hagamos durante la presentación de credenciales no vaya a ofender a la otra parte? De ahí que la tradición internacional haya establecido ciertos procedimientos rituales, comunes a todas las naciones, apegándose a los cuales hay relativa seguridad de no "meter el escarpín". Como se ve, este sentido primitivo es inmediatamente aplicable a la tecnología de las redes, incluso con muchísimo más rigor y exactitud. Los protocolos informáticos establecen los pasos que las computadoras deben dar para abrir, mantener o cerrar una sesión de comunicación; si no se cumplen no hay comunicación posible. Otros sentidos de la palabra son menos ricos, reduciéndose a la idea de una serie de condiciones o pasos que deben darse para alcanzar un propósito, como con los protocolos médicos o de garantía de calidad. En estas otras acepciones la palabra tiene un sentido bastante cercano a "algoritmo".

Copyright © 2002 Claudio Gutiérrez