Técnicamente un alelo es cualquier variante genética que se haya fijado en una población. Más específicamente, los alelos son las diversas formas o variantes de un gen localizado en un emplazamiento particular dentro de un cromosoma (locus genético, plural latino es loci) el cual determina un rasgo específico (por ejemplo, el color de los ojos o la estatura del cuerpo). Los alelos de genes situados cerca unos de otros tienden a transmitirse a la descendencia juntos. Conforme aumenta la distancia entre genes, su transmisión puede volverse independiente, al ser separados durante la meiosis por efecto de recombinaciones entre cromosomas homólogos(a). Las bacterias por su parte, al no poseer más que un solo cromosoma y carecer de reproducción sexual, llevan un solo alelo de cada gen (son haploides). Existe entonces en este caso correspondencia directa entre el genotipo(1) de las bacterias y su fenotipo(2). Las células somáticas(3) de los organismos eucariotas(4) poseen dos ejemplares de cada cromosoma –uno de procedencia materna y el otro paterna– y por ello dos ejemplares de los genes de esos cromosomas y también dos alelos de cada gen (son diploides).
Donde la actividad de uno de los alelos se impone sobre la actividad del otro, el primero se dice dominante y el segundo recesivo. En este caso, a diferencia del de las bacterias, no es posible establecer correspondencia directa entre el fenotipo y el genotipo, de donde surge la llamada paradoja de la procreación:
Antes de Mendel, se resolvía la paradoja negando la doble fuente y atribuyendo a solo uno de los progenitores la fuerza creadora, generalmente al varón; o dividiendo al ser vivo en dos aspectos –uno "noble" y otro "bajo"– y adjudicándole la producción del primero ("forma" o alma) al varón, y la del segundo ("materia" o carne) a la hembra. Mendel supera la paradoja al aceptar la esencial dualidad de los seres sexuados, consistente en una doble dotación de unidades hereditarias obtenida por intermediación de los gametos de sus progenitores. Las leyes de la herencia(b) de Mendel no son más que una consecuencia de este atrevido y fructuoso concepto. (AUFFRAY 95)
Nota 1: Conjunto de características genéticas de la especie.
Nota 2: Conjunto de caracteres que pueden observarse en un
organismo concreto, resultado de la acción de sus genes.
Nota 3:
Las células que forman el cuerpo, como contrapuestas a las células sexuales.
Nota 4:
Organismos cuyas células poseen un núcleo, a diferencia de las bacterias,
cuyas células no lo tienen.