Prefacio

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La presente obra, preparada originalmente para Internet con ocasión del comienzo del nuevo milenio, está integrada por treinta y siete ensayos sobre temas de interés contemporáneo, agrupados en cinco colecciones divididas en dos bloques cada una y complementadas por veintiocho apéndices. Los ensayos giran alrededor de la necesidad de redefinir el concepto tradicional de humanismo, derivado de la revolución renacentista europea, con el fin de ponerlo a la altura de los tiempos. La intención es hacerlo compatible con el avance del conocimiento, especialmente en el campo de las ciencias biológicas y la informática, así como con la globalización en curso que integra cada vez más a las culturas y economías humanas en una coalición que comprende al planeta entero.

Esta obra no constituye una antropología filosófica en el sentido tradicional de la palabra. No es un intento, ni mucho menos, de abarcar todo lo humano, empresa de suyo imposible que sin embargo ha tentado a más de un filósofo del pasado. Se trata más bien de un conjunto de pinceladas que aspiran a señalar dónde ha cambiado el concepto del ser humano como resultado del avance de la ciencia y de transformaciones político-económicas recientes de gran calado. La obra duró ocho años en redactarse, durante los cuales tanto la ciencia como la historia cambiaron aceleradamente ante nuestros propios ojos. Esos cambios me decidieron a fechar cada ensayo con el año de su redacción y, cuando fue necesario, a añadir notas datadas que presentan o comentan acontecimientos trascendentes de última hora.

Dadas las diversas disciplinas que abarcan los ensayos, tuve que recurrir a consultores ilustres para suplir mis propias limitaciones. Igualmente, me fue preciso hacer un esfuerzo considerable para adquirir los conceptos básicos en campos que no me eran totalmente familiares, mediante estudio sistemático. Esta ampliación de perspectiva, sin embargo, no afectó el punto de vista fundamental del autor que siguió siendo el de un filósofo realista comprometido con el análisis racional y la fidelidad a la experiencia

Aunque la obra está dirigida al lector educado común, puede ser utilizada con fruto como libro de texto para un curso universitario de Estudios Generales. En ella encontrará el profesor material adecuado para comentario y discusión sobre historia, antropología, filosofía, derecho, lingüística, semiótica, psicología, biología, neurología, economía, ecología, sociología, y teoría de la tecnología, con enfoque explícitamente interdisciplinario. En cuanto a la lengua, me he esmerado en su cuidadoso empleo, procurando además incorporar abundantes símiles como ayuda a la asimilación de la riqueza temática.

Las colecciones son bastante independientes unas de otras aunque íntimamente relacionadas entre sí. Dada la plétora de referencias cruzadas –que en la versión para Internet constituyen enlaces hipertextuales directos– el lector puede comenzar la lectura por cualquiera de ellas o de sus temas, e incluso por cualquiera de los ensayos particulares. El lector puede pensar en las diversas colecciones como sendos castillos encantados desde cuyas distintas recámaras se deslizaran pasajes secretos a otras de ellas o a otras intrigantes fortalezas.

"La química de la vida" así como "La construcción del individuo" podrían resultar difíciles de digerir para lectores cuya educación secundaria no haya sido rica en contenido científico. Pueden, sin embargo, leerse selectivamente u omitirse, sin que por ello se pierda la posibilidad de leer con provecho el resto de la obra. Una posibilidad alternativa es omitir inicialmente estos bloques y entrar a ellos solamente a partir de las referencias cruzadas. Al final de cada colección se ha agregado un conjunto de apéndices aclaratorios. A ellos se hace referencia desde distintas partes de la obra y no solo desde la colección correspondiente. Recomendamos darles por lo menos una ojeada siempre que sean referidos, con el fin de asegurar un avance productivo en la lectura principal.

La manera en que están organizados los ensayos es como una transición de los temas biológicos hacia los temas culturales. En el intermedio se han colocado los ensayos sobre el cerebro (preponderantemente biológicos pero ya culturales) y sobre el lenguaje (todavía biológicos pero preponderantemente culturales). El elemento que da unidad a estas dos vertientes del ser humano es el algoritmo de selección natural, explicado en la primera colección y constantemente referido en toda la obra. He omitido una sección de conclusiones, en parte porque algunos conceptos que pueden calificarse como tales ya aparecen regados por toda la obra, donde son fácilmente reconocibles. Pero principalmente porque las más importantes conclusiones de la obra corresponderá sacarlas al lector mismo.

Agradezco a José Luis Torres haberme sugerido el tema de la obra. A Manuel Arce, las repetidas oportunidades que me dio de comentar con él ideas sobre el lenguaje. Al grupo de neurocirujanos del Hospital Calderón Guardia, haberme permitido asistir a varias operaciones de cráneo abierto, comentadas pedagógicamente por ellos sobre la marcha en mi favor. A Jorge Piza, dedicarme la disección de un cerebro que me reveló en forma directa la ubicación de los diversos núcleos subcorticales. Igualmente, a Gabriel Macaya, sus múltiples sugerencias, críticas y comentarios sobre temas diversos de bioquímica y biología molecular. A Pedro León, haberme brindado la oportunidad de participar durante un semestre en su seminario graduado de genética de 2001, donde tuve ocasión de plantear dudas y obtener aclaraciones sobre materias críticas para la obra. Igualmente agradezco a Eduardo Lizano un cúmulo de información para mejor entender los complejos temas económicos de la globalización y de la historia económica de Costa Rica. Al doctor Juan Jaramillo, agudas observaciones críticas que me llevaron a fortalecer considerablemente el respaldo documental de varios de los ensayos. A mi esposa Marlene Castro, la paciencia y dedicación de leer todo el libro, algunas partes varias veces, aportándome ampliamente sus conocimientos de antropóloga y sus dotes de editora y crítica literaria. Les agradezco a todos su importante colaboración, advirtiendo a los lectores que, aunque todas estas personas contribuyeron considerablemente a mejorar la obra, los defectos que aún le restan deben ser atribuidos exclusivamente a mis intrínsecas limitaciones. Quedan advertidos los lectores de que la interpretación integrada de la realidad humana que aquí propongo es la mía propia, sin que deba suponerse que sea compartida específicamente por ninguno de mis excelentes y bondadosos consultores o revisores de honor.

Finalmente, le deseo al lector poder leer la obra con igual paciencia y parecido disfrute espiritual que el autor debió y logró tener al escribirla.

Copyright © 2004 Claudio Gutiérrez