Dos teorías éticas de renombre: consecuencialismo y deontologismo


Claudio Gutiérrez


    Consecuencialismo es una teoría ética que establece que lo correcto o incorrecto se determinan por las consecuencia de la acción. Una forma muy importante de consecuencialismo es el utilitarismo, cuyo principio básico es que las personas deben buscar en sus acciones conseguir el máximo de felicidad para el mayor número de seres humanos.

    Por su parte, el deontologismo sostiene que lo que hace que una acción sea correcta o incorrecta es algo intrínseco a la acción misma, a saber la universalidad de la máxima que la inspira. Por ejemplo, decir la verdad es correcto porque un mundo en que todos digan la verdad tiene sentido; en cambio, un mundo en que cada quien dice la verdad cuando le conviene y no cuando resulta en su perjuicio, hace perder su sentido a la comunicación humana. En general, los actos son correctos si están inspirados por el concepto de justicia y reciprocidad en todas las cosas, sin tomar en cuenta las consecuencias, lo que normalmente se identifica como "actuar por sentido del deber".


    Para saber más sobre ética, consultar nuestro Ética y moral: teorías y principios.