Educación y revolución digital

Claudio Gutiérrez



Soy muy escéptico sobre la calidad del sistema de educación formal tanto pública como privada. Creo que no es más que una reliquia anacrónica de la Revolución Industrial, con poca pertinencia para el desarrollo personalizado de los niños y jóvenes. Casi no le queda más que la función de servir de centro de reclusión temporal suyo mientras, mal que bien, van resultando ubicados en alguna función social útil. Soy escéptico también sobre la revolución digital dentro de las escuelas costarricenses; son apenas esbozos de lo que debería hacerse que a menudo dejan en los niños más frustración que verdadera capacitación. Mi esperanza de una revolución informática con resultados educativos va por otro lado. Más allá de los productos políticos, realizados por ministerios o fundaciones, esa revolución está ocurriendo en el medio familiar. Poco a poco la adquisición de computadoras hogareñas, que cada día son más baratas y poderosas, producen una exposición temprana y cotidiana de los niños al medio digital y les abren la puerta a la adquisición por sí mismos de tesoros educativos extraordinarios. Creo que las computadoras serán a largo plazo el verdadero cimiento de la educación personalizada del Tercer Milenio; y, a mediano plazo, el medio para la liberación progresiva de los niños de un sistema educativo anquilosado, rehén de burocracias, partidos políticos y asociaciones gremiales cuyos objetivos tienen poco que ver con el desarrollo integral de nuestros niños y adolescentes.

Copyright © 2001 Claudio Gutiérrez