Al final del capítulo anterior señalábamos la estrecha relación que hay entre la
cuantificación universal y la proposición conjuntiva; y entre la cuantificación existencial y la
proposición disyuntiva. Con base en esa relación decidimos ahora representar la cuantificación
universal con el mismo signo de la conjunción y la cuantificación existencial con el mismo signo
de la disyunción. Así, "de todo x se dice que x es bueno" será ""; y "existe al menos un x tal que x es bueno" será por su parte "". Con esto nos aseguramos de que las
cuasi-proposiciones cuantificadas universalmente sean tratadas como verdades fuertes, de la
misma manera que las partes de una conjunción; y de que las cuasi-proposiciones cuantificadas
existencialmente sean tratadas como verdades débiles, de la misma manera que las partes de una
disyunción.
Surge de inmediato la siguiente cuestión: en la conjunción "" o en la disyunción "" la "W" es una proposición atómica, la
"U" también. En las fórmulas "" y "", por otra parte,
sabemos que "( Wx )" es una cuasi-proposición atómica (llegará a
ser una proposición al colocarse bajo la influencia del cuantificador). Pero, ¿qué es entonces
"( x )"? Precisamente el signo de cuantificación. Por sí mismo no
representa nada, pero al quedar dentro de la llave de conjunción precediendo a una
cuasi-proposición convierte al todo en una proposición universal. Algo parecido sucede si aparece
como primer miembro dentro de la llave de disyunción, pero en este caso convierte a la
cuasi-proposición en una proposición existencial. Así pues, la llave de conjunción con el
signo
"( x )" como primer miembro, "", representa el cuantificador universal que se lee: "para todo x se
dice que"; de modo semejante, la llave de disyunción con el signo "( x )" como primer miembro, "",
representa el cuantificador existencial, que se lee: "existe al menos un x tal que".
66. Apertura del cuantificador universal
Preguntémonos ahora si podemos también aplicar a las fórmulas cuantificadas el otro
sistema de representación gráfica, o sea, el de los tableros. Es decir, preguntémonos si podemos
abrir las fórmulas cuantificadas. Nada lo impide, con tal de que lo hagamos con
cuidado, entendiendo bien lo que hacemos, para no obtener resultados absurdos. Veámoslo. En
primer lugar, tomemos la proposición universal. De acuerdo con la regla de la conjunción,
podríamos en principio abrir la fórmula "" en un tablero de
verdad fuerte, así:
( x )
( Wx )
Pero la "( x )" sola, según hemos visto, no quiere decir nada, ni
cumple ninguna función; podemos darla por eliminada conjuntamente con la llave conjuntiva que
se transformó en el tablero, y así evitaremos errores y confusiones. Por lo demás, la "( x )" dentro de la conectiva de conjunción significa que la
cuasi-proposición
es verdadera siempre, cualquiera que sea el nombre propio que entendamos unido al respectivo
predicado, en este caso W. Significa que la cusiproposición es
verdad fuerte, como los miembros de una conjunción. Como esto es también lo que significa
estar en el tablero principal, la "( x )" separada no es ya necesaria
y podemos prescindir de sus servicios. Digamos pues, en forma de regla, que la "( x )" se desvanece en el acto mismo de ser abierta la conjunción que la
conecta a la otra fórmula, el objeto de la cuantificación. El resultado de abrir la
cuantificación
universal será entonces simplemente lo siguiente:
( Wx )
Pero hay más. Por la naturaleza de la cuantificación universal, abrirla nos
da derecho a sustituir la x que acompaña al predicado, en este caso
"W", por cualquier nombre propio. Recuérdese que este
cuantificador nos dice que "para todo x" algo es verdad. Entonces también para
"o" o "o" o "o". De ahí que cualquiera de las formulas
"( Wo )" o "
( Wo )" o
"( Wo )" ... puede quedar en
nuestro tablero fuerte, por ejemplo:
( Wo )
Nótese que esta fórmula ya no es una cuasi-proposición sino que es una
proposición atómica auténtica. No hay diferencia entre esta proposición y una proposición
atómica verdadera cualquiera en relación con su fuerza de verdad.
67. Apertura del cuantificador existencial
Veamos ahora cómo proceder en el caso de la cuantificación existencial. El resultado de abrir
la fórmula "" en un tablero de verdad débil
será:
( x )
( Wx )
Aquí, a diferencia de lo que sucede en el tablero fuerte, la
"( x )" sí cumple una función, aunque tampoco represente nada en
especial. La función que cumple es la de una bandera que nos recuerda que la fórmula
"( Wx )" es una fórmula débil y que en el corral que ocupa no
debe abrirse otra
fórmula con exactamente la misma bandera.
Con esta restricción evitamos confusiones
como la
siguiente:
Aquí dice, por ejemplo, que algo en el universo es alto y que algo en el universo es
bajo. Si ahora abrimos la primera cuantificación existencial, tendremos:
( x )
( Wx )
Las fórmulas que están en un corral se consideran fuertes con respecto a todo el
contenido de ese corral; entonces, la fórmula ""
puede abrirse dentro del corral donde está la "( Wx )". Pero eso
nos
pondría en peligro de concluir que en el universo hay algo que es alto y bajo al mismo tiempo.
Sin embargo, la bandera "( x )" nos advierte de ese peligro.
Entonces procederemos a abrir la segunda cuantificación con una bandera diferente, variando el
color de la "( x )", así:
( x )
( Wx )
( x)
( Yx )
con lo que queda claro que los predicados "W y
"Y" califican a distintos individuos.
68. Proposiciones categóricas
Hasta aquí hemos considerado cuantificaciones en que la cuasi-proposición
correspondiente no contiene conectiva. No obstante, las cuasi-proposiciones de la mayor parte de
las expresiones generales son interpretables como fórmulas de tipo molecular. Las más
importantes de estas son las llamadas proposiciones categóricas. Helas aquí:
Todo W es Y
(v.g., Todo hombre es mortal)
– universal
afirmativa Ningún W es
Y (v.g., Ningún hombre es
perfecto) – universal negativa
Algún W es Y
(v.g., Algún hombre es sabio)
– particular
afirmativa Algún W no es
Y (v.g., Algún hombre no es bueno) –
particular
negativa
Aplicando el análisis de estructura, tenemos las siguientes expresiones
equivalentes:
Todo W es
Y
de todo x se dice que si x es W entonces x
es Y – universal
afirmativa Ningún W es
Y de todo x se dice
que si x es W entonces
x no es Y – universal
negativa
Algún W es
Y
Existe al menos un x tal que x es
W y x es Y
–
particular afirmativa Algún W no es
Y Existe al menos un x tal que x es W y x no es Y – particular
negativa
Formalicemos estas expresiones, según nuestra simbología ("x no es
Y" se interpreta como "no es el caso
que x es Y"):
De todo x se dice que si
entonces
De todo x se dice que si
entonces Existe al menos un x tal que
Existe al menos un x tal que
Como puede apreciarse, no todo lo que es sujeto en el lenguaje ordinario sigue siendo
sujeto en el nuestro formalizado: "W" es sujeto gramatical en las distintas proposiciones
originales, pero es predicado en las formalizadas. El único sujeto lógico es la "x" que aparece en
las cuasi-proposiciones dentro de las proposiciones cuantificadas, o bien la "o" que aparece en las
proposiciones atómicas, por sí mismas o como parte de proposiciones moleculares.
69. Relaciones de oposición
Las proposiciones categóricas pueden ser colocadas en un gráfico o cuadro llamado
tradicionalmente cuadro de las oposiciones, de modo que las dos proposiciones
universales se sitúen arriba y las dos proposiciones afirmativas se sitúen a la izquierda, así:
Afirmativas
Negativas
Universales
Existenciales
Es interesante ver las relaciones que se cumplen entre estas cuatro proposiciones. Si nos fijamos
bien, nos daremos cuenta de que la fórmula universal afirmativa es la imagen en el espejo de la
fórmula existencial negativa; igualmente, la fórmula universal negativa es la imagen en el espejo
de la fórmula existencial afirmativa. Recordemos que esa relación gráfica, ser gemelos en el
espejo, representa la operación de la negación. Estas fórmulas, pues, son la una negación de la
otra; decimos que son contradictorias entre sí. Lo que una dice lo niega la otra, y
viceversa. Si volvemos al lenguaje ordinario, "todo W es Y" es contradictoria de "algún W no es
Y"; "ningún W es Y", por su parte, es contradictoria de "algún W es Y". De la verdad de una de
cada par de contradictorias podemos inferir la falsedad de la otra. Y de la falsedad de una
cualquiera de ellas podemos inferir la verdad de la otra.
Esto nos da base para proponer una
manera distinta de expresar estas relaciones, donde la simetría especular ("gemelidad" en el
espejo) quede conspicua. A saber:
Afirmativa
Negativa
Universales
Existenciales
Negativa
Afirmativa
Contenido existencial
Algunos autores afirman que además de la apuntada existen otras relaciones lógicas en el
cuadrado de las oposiciones. Por ejemplo, que si "todo W es Y" es verdadera, "ningún W es Y"
no puede serlo, y que si "algún W es Y" es falso, "algún W no es Y" no lo puede ser. Sin
embargo, estos autores trabajan bajo el supuesto de que "existe al menos un W", conocido como
hipótesis de contenido existencial. De acuerdo con esa hipótesis, se supone que nadie se
molestaría en hacer afirmaciones en que no se supusiera que el sujeto gramatical de la oración
existe. Sin embargo, eso no es el caso. Podemos hacer afirmaciones de ese tipo por broma o
simplemente por ignorancia supersticiosa, por ejemplo. Es posible en esos casos que "todo W es
Y" y "ningún W es Y" sean ambos verdaderos; por ejemplo, si un estudiante llega a visitar a su
novia a pie (como siempre), podrá decirle: –Todos mis Mercedes están desinflados–, lo que sería
verdad, pues si algo fuera Mercedes y mío estaría desinflado pero como nada lo es nada lo está,
lo cual es exacto. Y su novia estará pensando, también con verdad: –Ningún Mercedes suyo está
desinflado– pues sabe convincentemente que no tiene ningún Mercedes. Por otra parte, en el
entendido de que los platillos voladores no existen, tenemos que considerar falsas las dos
siguientes proposiciones: "algún platillo volador es extraterrestre" y "algún platillo volador no es
extraterrestre". Por muchas razones de efectividad operacional, preferimos –como la enorme
mayoría de los lógicos modernos– no trabajar bajo ese supuesto de contenido existencial. Cuando
es indispensable usarlo, lo expresamos directamente, como premisa adicional de nuestras
deducciones, por ejemplo: "existe algo que es Mercedes y mío" (lo cual es falso para la inmensa
mayoría de los profesores de lógica, incluyéndome a mí).
70. La cuantificación en el lenguaje ordinario
Las proposiciones categóricas son una especie de modelo de lo que nos gustaría que
fueran todas las proposiciones cuantificadas, ya que su manejo es sumamente sencillo. Sin
embargo, este ideal no es realizable. Muchas proposiciones del lenguaje ordinario tienen una
estructura lógica más complicada. En este curso no las estudiaremos; nos limitaremos a estudiar
las proposiciones categóricas, y todas aquellas que de alguna manera puedan transformarse en
proposiciones de este tipo. Daremos algunas reglas para esa transformación.
En primer lugar, muchas proposiciones no contienen el verbo "ser", sino algún otro verbo.
Nuestras proposiciones categóricas siempre lo contienen (o su equivalente, el más débil "estar");
hemos analizado la proposición atómica como la atribución de un predicado (que expresa una
propiedad) a un nombre propio (que representa a un individuo); y esta atribución se hace con el
verbo "ser"; en nuestra simbología queda indicada por la simple yuxtaposición del predicado y el
nombre propio (por ejemplo: "Wx"). Las proposiciones que no contienen el verbo "ser" pueden
convertirse fácilmente en proposiciones que sí lo contienen, mediante alteraciones de poca
monta. Por ejemplo, "Juan presume mucho" se puede transformar en "Juan es un presumido";
"María estudia todo el año", tal vez en "María es una empollona"
(1). Algunas de estas
transformaciones no resultan bonitas, y
probablemente no las aceptará el profesor de español; pero para el análisis lógico son
enteramente satisfactorias. Por cuanto son proposiciones categóricas, estas versiones se prefieren a
las proposiciones originales, que no lo son. Tendremos que prescindir de belleza literaria y a
veces de corrección gramatical en muchos casos, aunque desde luego trataremos de evitarlo
cuando sea posible.
Otro tipo de proposición categórica lograda por transformación de una proposición
que no lo es resulta de la eliminación de una proposición singular. Así,
"Sócrates es mortal", una proposición singular, puede normalmente representarse como
"Yo". A fin de tener solo "x" y no "o" en nuestra proposición, podemos recurrir a un
procedimiento artificioso aunque razonable. Consiste en introducir un predicado arbitrario, digamos "W",
cuyo nombre en lenguaje ordinario podría ser, para el caso, "socrático", con la
condición de que su intensión sea la suma total de las propiedades que asociamos con este
particular y único individuo histórico, Sócrates. Ahora podemos expresar la idea de que
Sócrates es mortal con una proposición categórica universal afirmativa, a saber "Todo lo
socrático es mortal"; en nuestros símbolos: . Podemos hacer lo mismo con cualquier otra proposición atómica singular, afirmativa o
negativa. Artificioso pero útil, si de verdad estamos limitados a trabajar exclusivamente
con esta clase de proposiciones.
Algunas proposiciones del lenguaje ordinario son
proposiciones categóricas "disfrazadas" y es muy sencillo descubrir que lo son fijándonos
cuidadosamente en lo que significan. Si decimos "los mansos heredarán la Tierra", podemos ver
que se trata de una proposición universal afirmativa a pesar de no incluir el cuantificador "todos".
"Cualquiera es bien recibido" es también universal afirmativa. "Hay moros en la costa", en
cambio, es evidentemente existencial afirmativa, pudiendo transformarse en "algunos moros son
seres que están en la costa".
Ciertas otras proposiciones contienen cuantificadores más
específicos que "todos" o "algún", por ejemplo "muchos", "unos cuantos", "365", etc. En todos
estos casos habrá que considerar que la proposición tiene carácter existencial puesto que la
respectiva cuasi-proposición no está siendo afirmada universalmente. Si con ello se pierde
información valiosa, eso querrá decir que el problema no es reducible a la lógica elemental y
deberá ser tratado por alguna rama superior de la lógica (que aquí no enseñamos o que tal vez
todavía no se haya inventado) o por las matemáticas (que es también una rama de la lógica,
sumamente elaborada). Algunos cuantificadores son mixtos; por ejemplo, "casi todos", "no
todos", "todos menos unos pocos"; en realidad expresan dos cuantificadores en vez de uno. Así,
"casi todos los diputados estuvieron de acuerdo" significa "algunos diputados estuvieron de
acuerdo" y "no es el caso que todos los diputados estuvieron de acuerdo".
Finalmente, vale la
pena llamar la atención sobre las proposiciones categóricas universales que se esconden tras las
palabras "sólo" o "solamente". Por ejemplo, "solo los violentos conquistarán el Reino", debe
transformarse en "todos los que conquistarán el Reino son violentos". Debemos cambiar la
palabra "sólo" por el cuantificador "todos" y al mismo tiempo intercambiar las posiciones de los
predicados.
Nota 1: "María ama a Juan"
puede formalizarse de dos maneras distintas: "María es amadora de Juan" o bien "Juan es amado
de María". Alternativamente podemos considerar "amadora de Juan" o "amado de María" como
predicados lógicos, alternando también los sujetos lógicos. Sin embargo, la mejor formalización,
pero no la usaremos en el curso, es la que expusimos antes según la cual el predicado es la
relación "amar" que exige dos sujetos lógicos (por ejemplo, "Juan" y "María"). La lógica de
relaciones, donde los predicados pueden tener dos o más sujetos, es una rama avanzada de la
lógica formal.