Llueve esta noche en Newark, Delaware; fuerte.
Contemplo la tormenta desde el balcón,
anidado en mi hamaca costarricense.
La lluvia continúa y sus relámpagos
Abrazados en la hamaca admirábamos
la recia tempestad de nuestro trópico.
Aquella tarde en que llovió también
tu carita de cielo
primer cumpleaños lejos de tus padres
separada vos de un tronco, yo de otro
herida de injerto aún abierta
ser microscópico germinado en tu vientre
nuevo testamento entre nosotros.
¿Qué pusiste vos, qué yo? ¡quién sabe!
El ser nuevo crecerá bello y esbelto
nuestra unión fecunda y fuerte
ya nada podrá jamás destruirla
aunque pueda ¡helás! trocarse en odio.
parecen recordarme cómo nos ciega a veces
el resplandor de nuestra propia suerte.