Está escrito en la pared:
"Este es el Primer Mandamiento:
Amarás al Señor tu Dios,
con toda tu alma y con toda tu mente
y con todas tus fuerzas.
El Segundo es semejante al Primero:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Pregunto:
"Presumís que debo amarme a mí
mismo
pero ¿dónde está dicho?"
Dios no contesta.
Insisto:
"¿En qué es semejante el
Segundo al Primero?"
Silencio.
Pienso:
Entre el Primero y el Segundo
tertium non datur
¡sólo podría estar dicho en el Primero!
El que tenga ojos que vea:
¿quién es el Señor mi
Dios?
Newark, DE, agosto 1988
Copyright © 1997 Claudio Gutiérrez